Nuestros valores personales

¿Cuáles son los valores más importantes en tu vida?

¿Te has parado a pensarlo alguna vez?

¿Serías capaz de ponerlos en palabras?

¿Sabrías decir a través de qué comportamientos concretos los llevas a la práctica en tu cotidianeidad y relaciones?

¿Lo que dices o haces está en línea con tus valores?

En los últimos años, se habla mucho de valores, aunque, casi siempre, tratándose de los valores de otras personas o de organizaciones: la necesidad de que las empresas hagan una gestión y liderazgo basado en valores compartidos; rankings de marcas con valores; criticamos a fulanito por no ser coherente con los valores que pide o proclama; nos entristece o enfurece la crisis de valores en nuestra Sociedad, etc.

A título personal no solemos pasar tan a menudo ese “filtro” de coherencia con los valores. O quizás, ya actuamos acorde a ellos, intuitivamente, sin haber destilado claramente cuáles son.

Los paseos por la Naturaleza durante las vacaciones de Semana Santa y la película “Nomadland”, que os recomendamos, nos han llevado a reflexionar sobre nuestros valores personales, los pilares de nuestra vida. Hemos aprovechado para hacer balance sobre nuestro grado de coherencia con ellos.

Si os animáis a hacerlo vosotros/as también, a continuación os dejamos esta herramienta gratuita llamada Personal Values Assessment de Barret Values Centre para que podáis reflexionar sobre vuestros valores personales y responder a las preguntas con las que hemos iniciado este post. ¿Te atreves?

Feliz semana

23 de Marzo, Día de la Conciliación

Conciliar es buscar el equilibrio entre todas las facetas de nuestra vida. 

Desde hace 1 año, el Covid ha desdibujado de golpe los límites entre ellas. Los diferentes tipos de confinamiento, el teletrabajo, las clases virtuales han puesto en jaque el paradigma espacio/tiempo del que veníamos.

Nos encontramos de lleno en una nueva Realidad líquida. Pareciera, pues, que abordar de manera seria la gestión de la conciliación en las agendas de las Direcciones de empresas y organizaciones de todo tipo, así como en la Sociedad, se antoja necesario.

Esto no va de “implantamos unas medidas de conciliación en la empresa y solucionado”; o “es mi organización quien debe darme todos los medios para que yo pueda conciliar, es mi derecho”; o “la conciliación debe ser café para todos”; o “aquí se viene a trabajar y no me interesan tus otros asuntos”. No…estamos hablando de la necesidad de ir hacia una cultura socio-laboral diferente, un cambio de chip de instituciones, empresas, trabajadores/as, ciudadanía etc.

Como en todo proceso de transformación, si realmente queremos mover algo, no queda otra que atrevernos de verdad a cuestionar nuestros sistemas de creencias. Creencias respecto a las prioridades y equilibrio entre las diferentes parcelas de nuestra vida;  respecto a nuestros roles en ellas y en la Sociedad según nuestro género y/o grado de responsabilidad; respecto a cómo concebimos el trabajo (presencialismo vs resultados); respecto a cómo asumimos nuestros derechos y también los deberes que nos corresponden.

¡Gran desafío! del que venimos hablando hace años, pero el Covid nos ha tenido que sacudir la silla para recordarnos que ya va siendo hora de pasar del dicho al hecho.

Ojalá lo hagamos, por nosotros mismos y también por las próximas generaciones. No puede ser que tanta gente se declare infeliz en el malabarismo trabajo – vida; no puede ser que desperdiciemos el talento de tantas personas preparadas porque se ven en la encrucijada de tener que elegir entre atender a la familia o trabajar; no nos lo podemos permitir como Sociedad.

En Equilia pensamos que la base de la Conciliación debe ser la flexibilidad (espacial, temporal y mental), basada en el compromiso mutuo. Que todas las partes nos  involucremos y busquemos juntas la mejor solución para dar respuesta a las necesidades y requerimientos de ambas. Empatía y generosidad.

Nos parece que la Iniciativa efr aporta una metodología sencilla y eficaz para posibilitar los procesos de conciliación en las organizaciones, otorgando una especial importancia a la transformación cultural necesaria para ello. Por eso, desde el 2007, Equilia somos consultora prescriptora del Certificado efr para la gestión de la conciliación de la vida laboral y personal en las organizaciones.

El pasado 23 de Marzo fue el Día de la Conciliación, y a través de este post hemos querido unirnos a la causa.

Nos despedimos deseándoos una felices vacaciones de Semana Santa ¡Nos vemos a la vuelta!

Nuevos horizontes

Nos dicen que para crear un futuro diferente tenemos que empezar a hacer cosas de manera diferente, pero mantener otras que están funcionando, y también innovar…¡como si todo esto fuera algo fácil!

Tenemos un gran reto por delante; Retazo diríamos, tanto en las organziciones como en la Sociedad: Reilusionarnos. Ya tratamos este tema a principios de año en uno de los primeros Episodios Equilia Ilusionarse”.

Como en todo, la clave está en el equilibrio entre soltar lo que ya no nos sirve, mantener lo que sí, poner en práctica algunas ideas, crear nuevas iniciativas

La Primavera es un momento propicio para ello, ¿no se habla de “limpieza de primavera”? Echar lo que ya no sirve y dejar entrar aire fresco. Nutrámonos de la energía renovada que la primavera nos trae para dedicar tiempo a hacer una reflexión consciente al respecto:

Os proponemos el Esquema de las 4 acciones de Blue Ocean Strategy creado por los economistas W. Chan Kim y Renée Mauborgne. La estrategia Blue Ocean busca que las empresas no se orienten según la competencia sino que tracen su propio camino, y para ello es fundamental innovar.

Aunque este ejercicio se utiliza para innovar en las empresas, pensamos que como marco de reflexión también puede ser útil a nivel personal cuando deseamos hacer algunos cambios en nuestra vida o relaciones.

  • Eliminar: ¿Qué acciones en las que invertimos tiempo podemos descartar? Bien porque ya no nos sirven o no suponen ningún valor añadido a lo que ofrecemos o pueden ser molestas, etc.
  • Reducir: ¿Qué acciones en las que invertimos tiempo y esfuerzo podemos disminuir bastante respecto a su nivel actual? Cosas que no son tan importantes para nosotros/as mismos/as y/o para los clientes.
  • Aumentar: ¿Qué acciones en las que estamos invirtiendo tiempo y esfuerzo deberíamos incrementar bastante respecto a su nivel actual? Incrementar las características más importantes por encima de los estándares.
  • Crear: ¿Qué acciones que en la actualidad no acometemos o emprendemos deberíamos invertir tiempo y esfuerzo? Desarrollar factores desconocidos hasta el momento para generar algo nuevo (producto, servicio, relación, hábito etc.)

¿Nos vamos a nadar?

Feliz semana.

¿Nos movemos?

“No hay forma más rápida y bella de detener la locura de la mente, que poner el cuerpo en movimiento” (D.Taroppio)

Desde hace prácticamente un año (¡un año ya!), muchas personas están teletrabajando desde casa a tiempo completo; otras han ido volviendo a las instalaciones de sus empresas progresivamente; y estamos aquellas que combinamos el trabajo presencial con el virtual. No está siendo fácil…el aislamiento respecto a los colegas de trabajo y a la vida de equipo; la auto-disciplina que requiere el trabajar solo; la dificultad para desconectar al no cambiar de espacio; y también la falta de movimiento.

Si antes de la pandemia ya nos alertaban sobre la vida demasiado sedentaria que llevábamos en las sociedades modernas, ahora se han disparado todas las alarmas.

El movimiento nos es necesario.

Y no sólo por razones físicas, sino también por el impacto benéfico que tiene en nuestro estado mental y emocional; en definitiva, en nuestro bienestar integral.

El movimiento provoca y alimenta nuestra capacidad creativa y la de nuestros equipos.“Todo movimiento, cualquiera que sea su causa, es creador”(Edgar Allan Poe)

Mover nuestro cuerpo y respirar conscientemente son la llave para desbloquear estados emocionales que nos estén impidiendo avanzar (tanto a nivel individual como grupal) y poder acceder a otros más funcionales para ese momento. Pueden ser llave también para conseguir mayor claridad mental, entrar en contacto con nuestra intuición, creatividad, nuevas perspectivas… A veces, es más útil salir a dar una vuelta y estirar el cuerpo, que seguir insistiendo en algún tema en el que
estamos estancados/as.

Por eso, cuando en Equilia acompañamos a personas y equipos nos parece clave incorporar también dinámicas que involucren el cuerpo y la respiración, aunque a algunas personas les pueda sorprender al principio en el entorno laboral; porque sabemos que el movimiento nos ayuda a crear un ambiente y condiciones propicias para acceder a otros lugares que los habituales.

¿Por qué no probar a mantener algunas conversaciones con colaboradores/as mientras damos un paseo?; ¿Qué tal proponer una reunión de equipo en el jardín de la empresa?; ¿y si saltamos, hacemos estiramientos, respiramos conscientemente antes de empezar una reunión? (nunca se nos ocurriría jugar un partido sin calentar previamente, y sin embargo entramos a las reuniones de trabajo en frío)…

Caminar puede ayudar a pensar, y estamos seguras que bailar o cantar, aunque se un poquito, antes de un encuentro delicado (ya sean reuniones duras, conversaciones difíciles, negociaciones tensas etc) ayudaría, y mucho, a quitar hierro, a bajar los muros que nos separan y quién sabe a qué más…

Introduzcamos la conciencia del cuerpo, la respiración y el movimiento en nuestro día a día, en el “sedentarismo impuesto” que nos está tocando vivir y trabajar.

Os dejamos con esta escena de un clásico- “Perfume de mujer” – para empezar la semana.

Feliz semana

¿Pero qué dices?

“Préstame tus gafas” es un ejercicio muy valioso en los procesos de coaching individuales. Se pide feedback a personas de nuestro entorno para tomar conciencia de nuestras acciones y el impacto de éstas en nuestro entorno.

Cuando el/la coachee revisa los diferentes feedbacks recibidos, en ocasiones comenta: ”Esto lo dice porque me quiere enviar un mensaje”; “esto lo dice por aquella vez que…”; “¿y por qué me dice esto?”; “¡y él también lo hace!”; “Esto dice más de ella que de mí”, etc.

A veces interpretamos algo que nos dicen construyendo toda una película a partir de una única escena …y de ahí, tantos malentendidos. Cuántas veces hemos podido responder a comentarios que recibimos con preguntas del estilo: ¿Qué estás insinuando?; ¿Por qué me lo dices?

En la comunicación entran nuestros modelos mentales, nuestras creencias, el histórico con la(s) otra(s) persona(s), nuestra manera de relacionarnos y en función de todo ello, nuestras interpretaciones.

Nos parece que conocer la Teoría del Cuadrado de la  Comunicación o el Modelo de las 4 orejas de Friedemann Schultz von Thun nos puede aportar luz y conciencia para reducir distorsiones en la comunicación.

Este modelo que se utiliza en Comunicación No Violenta (CNV), lo que viene a decir es que las distorsiones en la comunicación se producen, entre otras cosas, porque lo que decimos / lo que escuchamos puede desglosarse en al menos 4 “mensajes” distintos y ser interpretado al menos de 4 maneras.

  1. Contenido/Información, el hecho o dato que traslado.
  2. Autoexpresión o manifestación de sí, lo que transmito sobre mí.
  3. Relación, lo que pienso de ti, la calidad y tono de nuestra relación (entre la persona que habla y la que escucha)
  4. Llamamiento, lo que quiero conseguir o lo que quiero provocar en ti.

Es como si la persona que escucha tuviera 4 orejas, cada una de ellas afinada para captar uno de los 4 mensajes dentro de lo que dice la persona que habla.

Un ejemplo podría ser:

Persona 1 dice: “Tengo frío”.

Interpretaciones de la Persona 2 escuchando con:

  1. la oreja de contenido: “Tiene frío”
  2. la oreja de autoexpresión: “Es friolera” / “No está a gusto”
  3. la oreja de relación: “¿me quiere decir que mi casa no es acogedora?”
  4. la oreja de llamamiento: “Voy a subir la calefacción”

Escuchar con la oreja del llamamiento (que hagamos algo) o con la oreja de la relación tiende a crear más malentendidos.

¿Qué os parece si nos proponemos hacer más a menudo el ejercicio de escuchar desde la oreja del contenido o la de autoexpresión?

Tal vez reduzcamos las posibilidades de no entendernos, porque…

“Entre lo que pienso,

Lo que quiero decir,

Lo que creo decir,

Lo que digo,

Lo que quieres oír,

Lo que oyes,

Lo que crees entender,

Lo que quieres entender,

Lo que entiendes,

Existen nueve posibilidades de no entendernos”.

Feliz semana.

Fuentes de inspiración

La semana pasada una ilustradora francesa dejó de publicar varios días seguidos sus dibujos en Instagram. Ante los muchos comentarios de sus seguidores/as – “¿dónde estás? echamos de menos tus dibujos” -, respondió que le estaba costando trabajar por la falta de fuentes de inspiración que sentía actualmente en su vida de semi- confinamiento en la ciudad.

A penas ahora, se empieza a hablar seriamente del impacto psicológico que está teniendo la pandemia en las personas (y los estragos que todavía causará).
Inevitablemente, esto influye en todos los aspectos de nuestras vidas, en el trabajo también. Y es que para poder crear algo, ya sea una clase; una propuesta comercial; una presentación; un gráfico; un plan estratégico; elegir materiales; un diseño; montar un escaparate…lo que sea; necesitamos, entre otras cosas, inspiración.

Para cultivar la inspiración, muchas de las fuentes vienen del exterior: relacionándonos con personas de diferentes edades, culturas y experiencias; mirando pasar la gente desde una terraza; la Naturaleza; las visitas a museos, teatro, cine o conciertos etc.

Desde hace casi un año, todos esos nutrientes que antes nos llegaban casi sin esfuerzo, llegan en pequeñas dosis y en parte sólo en virtual.

Es tan fácil aislarnos, reducir nuestras vidas en este tiempo que, paradójicamente, nos demanda mucha creatividad, innovación y amplitud de miras para salir adelante. Por eso, hagamos un ejercicio consciente, aunque nos requiera energía y esfuerzo, para seguir trayendo estímulos, inspiración a nuestras vidas, equipos y organizaciones.

Planifiquemos encuentros de equipo, de familia, de amigos…aunque sean virtualmente (casi todos/as manejamos ya más o menos alguna aplicación o plataforma para videoconferencias ¡con cámaras por favor!); no dejemos de formarnos aunque por ahora tenga que ser online (en estas formaciones también se conoce gente nueva y ¡de todas las esquinas del mundo!); planifiquemos participar en webinars con cierta frecuencia como antes acudíamos a conferencias y charlas para mantenernos al día; llamemos por teléfono a esas personas con las que solíamos coincidir y nos gustaba charlar; leamos mucho (¡novelas!); acudamos a todas esas actividades que se puedan hacer presencialmente respetando las medidas de seguridad; y los/las que tenéis la gran suerte de estar confinados/as muy cerca de la Naturaleza, nutrios de ella, cargaos de su energía.

Pero no toda la inspiración llega del exterior. Esta época de transformación también nos está confrontando a nosotros/as mismos/as. Necesitamos igualmente cultivar prácticas y espacios para la introspección, cuestionamiento y desarrollo de la conciencia a nivel individual, de equipo, organizacional y Social.

En definitiva…Nos necesitamos mutuamente para diseñar nuestro futuro inmediato y salir de ésta.

En Equilia ya ofrecemos todos nuestros servicios en formato presencial y virtual.

¡Feliz semana!

Ilusionarse

Se está haciendo largo, es verdad…

Empezamos el nuevo año con más restricciones, más contagios, más sectores en crisis… y sobre todo con cansancio acumulado – la denominada “Fatiga pandémica”.

Y la dificultad de gestionar la incertidumbre-, ¿cómo automotivarnos para seguir adelante en el día a día?

Personas que han sobrevivido a situaciones muy duras, incluso extremas, hablan de la importancia, entre otras cosas, de aferrarse a sueños, a planes de futuro, de cultivar la capacidad de ilusionarnos y no dejarnos abatir por la dura situación del momento. Fácil de decirlo y no tanto de llevarlo a la práctica cuando nos vemos sobrepasados/as.

Nos decía un cliente la semana pasada: “No quiero ilusionarme con esta posibilidad porque ¿si finalmente esto tampoco funciona?”

Existe cierta creencia de que ilusionarnos en tiempos duros es sinónimo de inconsciencia, irresponsabilidad, irrealismo, infantilismo…es una protección para no sufrir más con una posible decepción. Sin embargo, creemos que concedernos el permiso de ilusionarnos, aunque sea por un rato (la cruda realidad seguirá ahí, tranquilos/as), nos aporta una pizca de ligereza, luz, esperanza, alegría interna que nos puede ayudar a sobrellevar la dificultad. Aunque luego no se cumpla lo soñado.

Soñar, imaginar, visualizar es una manera de canalizar las preocupaciones.

Démonos el permiso de disfrutar también de las pequeñas cosas buenas del día (un café, un mail o llamada agradable, la belleza de una canción, flor, paisaje, una mirada  o palabra de apoyo, una carcajada insperada…). A veces pensamos que si todo está mal no podemos sonreír ni tener momentos de placer. 

Echemos mano de estos excelentes flotadores salvavidas para descansar un poco en medio de la marejada.

Os dejamos la escena final de Zorba el Griego, dos hombres celebrando el instante, a pesar de los acontecimientos dramáticos en la película.

Feliz semana

Érase otra vez

Pensándolo bien, lo que sucede entre el 31 de Diciembre y el 1 de Enero, es decir, lo que sucede en cuestión de un segundo, no es más que el cambio del número del año. Y sin embargo, sentimos que marca el inicio de algo nuevo que no existía segundos antes. ¡Fascinante!

Es como si se nos permitiese resetear y reiniciar. Así que, después de un 2020 bien difícil, os proponemos un “Erase otra vez una sociedad, unas organizaciones, unos equipos y unas personas que decidieron para el nuevo año:

Perdonar disputas y desacuerdos vividos.

Empatizar con las personas aunque no siempre entendemos o compartimos sus actuaciones.

Cuestionar creencias.

Potenciar la solidaridad ayudándonos unos a otras. Sólo juntos podremos salir adelante.

Poner energía en construir lo nuevo en vez de luchar contra lo viejo.

Sonreír y mirarnos con amabilidad sincera.

Introducir grandes dósis de humanidad en todas las relaciones.

Pasar del YO al NOSOTROS.

Escucharnos más.

Dialogar en clave de solución.

Pensar en el Bien Común.

Extender la consciencia social y medio ambiental.

Respetar y cuidar a la Naturaleza como ella lo hace con nosotros/as.

Confiar en el ser humano y en la Vida.

Agradecer, siempre.

Preocuparnos por nuestro bienestar y el de los demás. Estando todos/as bien podremos avanzar y construir.

Querernos con todas nuestras luces y sombras.

Sacar aprendizajes de la vivencias, con humildad.

Y no olvidarnos de jugar, gozar y disfrutar de estar vivos/as y del viaje”.

Martin Luther King dijo: “Cuando mi sufrimiento se incrementó, pronto me di cuenta de que había dos maneras con las que podía responder a la situación: reaccionar con amargura o transformar el sufrimiento en una fuerza creativa. Elegí esta última”

En Equilia también elegimos la segunda opción. Porque este 2021 nos brinda una oportunidad, como pocas veces, para transformarnos.

Construyamos juntos/as algo bueno para todos/as.

Os deseamos, de corazón, un buen año 2021.

Ritos y rituales

“Los ritos son necesarios” [dijo el zorro].

“¿Qué es un rito?” dijo el principito.

“Es también algo demasiado olvidado dijo el zorro. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días: una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.”

El 2020 nos está sirviendo para tomar conciencia de muchas cosas; y entre ellas la importancia de los ritos y rituales.

Tenemos clientes que han ganado premios importantes este año y no han podido celebrarlo con todo el personal como la ocasión lo hubiera merecido; personas cercanas que han finalizado años de estudio y no pueden disfrutar de su deseada y soñada entrega oficial de diplomas; fallecimientos de seres queridos que no han podido ser acompañados ni despedidos como lo merecían; alegrías de nacimientos sin poder festejar ni compartir con toda la familia… Nos dicen que se sienten raros/as, tristes, aislados/as, frustrados/as…que se les ha quitado o privado de algo muy importante.

Y parece que este enrevesado año nos va a retar hasta el final, porque ahora la pregunta es: ¿Cómo celebrar las fiestas de Navidad?

Los rituales marcan algunos de los momentos más importantes de nuestras vidas: cumpleaños, bodas, funerales, fiestas religiosas, fin de estudios, celebraciones en equipo o de empresa etc. Y por eso quedan grabados en nuestras mentes y corazones.

Los ritos y rituales sirven para mostrar, individual y públicamente, que no se trata de una ocasión cualquiera, sino de un momento lleno de importancia y significado. Sin ellos, nuestras actividades pueden parecer iguales y monótonas.

También nos proporcionan diversos beneficios psicológicos: refuerzan el sentimiento de pertenencia y vinculación a una familia, grupo, equipo u organización; aportan una sensación de estructura y estabilidad; simbólicamente nos ayudan a cerrar una etapa, vida o relación para poder iniciar un duelo o algo nuevo; el consuelo y paz que da el reconocer, exteriorizar y compartir emociones y sentimientos; el calor de una mirada, un abrazo, una mano, un brindis…

Por todo ello, os proponemos que activemos toda nuestra creatividad para hacer algún tipo de ritual, por pequeñito que sea (un quedada por Zoom, una postal de felicitación, una nota o detalle de agradecimiento, un dibujo, una canción, una flor, un objeto que conlleva un mensaje especial, una oración…¡lo que sea!), para cerrar este año 2020 y poder dar inicio, plena y conscientemente, a un nuevo año, a un nuevo ciclo.

Desde Equilia, os deseamos de corazón unas buenas Fiestas de Navidad.

Las dos caras de la moneda

Vamos aproximándonos al fin de este año 2020. Se palpa cierta energía pesada y cansancio generalizado en la sociedad que son protagonistas en nuestras conversaciones. Pero no olvidemos comentar también que, en medio de tanta sombra, hay espacios de luz: personas que se han enamorado; bebés que han venido al mundo; el nacimiento de nuevos proyectos; amistades que surgen; enfermedades superadas….

Porque la vida es polaridad – Noche y Día; Vida y Muerte; Verano e Invierno; Masculino y Femenino…- polos dinámicamente interactuantes.

Y al igual que sucede en la vida, la interacción de las polaridades determina  los encuentros o desencuentros de las relaciones humanas (con otros y con nosotros mismos).

Cuando hablamos de polaridad, nos referimos a dos partes de una cosa. Y las dos están en nosotros/as (alegría y tristeza; fortaleza y debilidad; dureza y ternura etc), vienen de serie. Lo que sucede es que, tal vez, tengamos una de ellas más desarrollada que la otra o incluso que no aceptemos la otra…pero ambas están en nosotros/as.

Cuando no aceptamos una de las polaridades, la proyectamos en otras personas y nos irrita (el yo tiende a buscarse en el tú. No aceptamos esa parte nuestra que vemos reflejada en el otro). Es decir, cuando los polos se disocian en las personas, aparece la alienación, la soledad y el sufrimiento.

Pero ni una parte es más, ni la otra es menos, sino que son dos caras de la misma realidad. Cuanto más las integremos, con más fuerza podremos vivir. Cuando acepto una de las polaridades y la integro, le da fuerza a la otra. Es como si, extendiese plenamente mis dos alas para que mi vuelo se convierta en mucho más fácil, agradable y bello que volando con una sola ala.

Lo bueno es que al aceptarlo en mí, lo aceptaré en los demás también.

Nos parece, pues, importante tomar conciencia de cómo las polaridades nos pueden potenciar o limitar. Por ello, os proponemos el siguiente ejercicio:

Te invitamos a escribir 3 adjetivos o características con las que te definas.

A continuación escribe el contrario de cada uno (Ej: si escribo Alegre, el contrario puede ser Triste).

Seguidamente te invitamos a decir en voz alta: “Soy X y también soy Y (lo contrario)” (ej: “Soy alegre y también soy triste”).

¿Cómo te sientes escuchándote decirlo? ¿Qué diálogo mantienes respecto a cada una de las polaridades? ¿Cuáles son tus creencias respecto a ellas? ¿Cuál sientes más desarrollada en ti?

Puedes también escribir o reflexionar sobre una situación donde hayas actuado con la polaridad con la que menos identificado/a te sientas.

¿Qué extraes de este ejercicio?

Feliz semana