Decimos ¡Sí!

Llegaron las vacaciones de verano del 2020.

Y en esta extrañeza en la que vivimos desde el 14 de Marzo, nos encontramos sin saber muy bien cómo manejar la, antes ansiada, época estival:

¿Cogemos o no cogemos vacaciones?, ¿Nos vamos o nos quedamos en casa?, ¿Merece la pena hacer planes o hacer reservas?

Definitivamente, el 2020 nos está entrenando en improvisación, innovación y flexibilidad ante lo desconocido. No está mal…

En Equilia hemos decidido apostar por el ¡Sí!

¡Sí! a este verano enrevesado y a lo que nos traiga.

¡Sí! a darnos el permiso de disfrutarlo, a pesar de la dificultad del momento.

¡Sí! a desconectar y a cuidarme, cuidarnos.

¡Sí! a vivir todo lo que nos llegue en Septiembre, sea lo que sea, laboral y
personalmente.

¡Sí! a esta época (dura) que nos está tocando vivir.

¡Sí! a confiar.

¡Sí! a ayudarnos unos a otros ante la adversidad.

Y un rotundo ¡Sí! al Amor y a la Vida.

Dicen los maestros de artes marciales: cada momento de cada día es  práctica/entrenamiento para el próximo día. Nos prepara para lo que seremos.

¿Qué os parece si enfocamos este momento como práctica/entrenamiento para las personas y sociedad que seremos en el futuro?

Decidamos conscientemente cómo vivirlo, con qué actitud y qué aspectos entrenar.

Y todo esto empieza a nivel individual. “Lo que eres es lo que has sido. Lo que serás es lo que haces a partir de ahora” (Buddha)

¿Y tú? ¿Qué puedes hacer hoy que te ayudará a practicar el YO que deseas ser?

Feliz verano

En Equilia cerramos por vacaciones, ¡Nos vemos a la vuelta!

Cuando la tierra todavía era plana…

Resistiré , decía la canción que se convirtió en una especie de himno durante el confinamiento. Lanzada con la intención de darnos fuerza para sostener(nos) aquellas largas semanas de encierro, manteniendo la esperanza de volver a recuperar nuestra “vida anterior”. 

En este momento quizás necesitaríamos otra canción, una que, en lugar de invitarnos a resistir nos invite a fluir con el cambio, con lo diferente. Fácil de decir pero no tanto de llevar a la práctica. Cuánto añoramos nuestra pequeña antigua rutina, aquella ilusión de control, de seguridad, el tocarnos sin precauciones, el viajar libremente. Y también nos cuesta, nos resistimos, porque vamos hacia una situación bastante más dura para la mayoría de las personas (traumática para algunas).

Y sin embargo hoy, al igual que lo fue en tiempos de Heráclito 500 años antes de Cristo, “lo único constante en la vida es el cambio”. 

Para momentos de transformación como el actual, las reflexiones y preguntas con enfoque sistémico que Julio Príncipe Portocarrero compartía ya en el 2017 en el blog de Emana  nos parecen muy valiosas:

Supervivencia es la tendencia a “mantenernos igual”, usualmente protegiendo algo de la historia.

Expansión es la tendencia a “ir en una dirección diferente”, usualmente mostrando algún espacio de oportunidades de crecimiento y desarrollo.

Con esto en mente, en momentos en los que sentimos resistencia(s) -a una nueva situación laboral; una nueva relación; un nuevo estilo de vida; a la “nueva realidad”…-, tanto a nivel de equipo como individual, hacernos las preguntas (adaptadas de Portocarrero):

 

  • ¿Qué es aquello que quiero/queremos proteger? 
  • ¿Qué, de todo lo logrado, podría/podríamos poner en riesgo si voy/vamos en una nueva dirección?
  • ¿Qué es aquello nuevo que puede surgir de esta tensión?
  • Estos síntomas / signos que observamos en nosotros/as, ¿quieren sostener algo o llevarme/nos hacia algo totalmente diferente?

 

En lugar de querer suprimir las resistencias sin más, se trata de observarlas e intentar entender qué hay detrás de ellas, qué función pueden estar desempeñando. Esto puede arrojar luz sobre el camino. Recordemos que muchas veces una situación o decisión que trae “victorias rápidas” afecta al clima y ánimo de los equipos/ personas a medio plazo.

Y volviendo al inicio de este post, ¿qué canción propondrías para este momento?

Feliz semana.

Un pie delante del otro

Después de la “Gran Pausa”, nos piden que volvamos a planificar:

Planificar el trabajo; la reactivación del mercado; las vacaciones de verano; el siguiente curso escolar; el material necesario para garantizar la seguridad…

Y resulta que, en todo el planeta, nadie se atreve a predecir nada. Parece que no tenemos mucha idea de cómo avanzarán las cosas.

Las organizaciones nos dicen que saben que están construyendo Planes de Negocio, de Viabilidad, de Gestión sobre arenas movedizas, pero -“tenemos que volver a ponernos en marcha y continuar”– comentan.

Planificamos porque nos proporciona certidumbre. Aunque sólo sea una idea tranquilizadora, una manera de acercarnos a algo que se pueda parecer a “normalidad”. Un poco de estructura en el caos. Pero lo que tenemos delante es tan nuevo, desconocido y cambiante que, como lo expresaba un cliente- “No tengo ni idea de por dónde agarrarlo, por dónde empezar”.

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Es tan fácil y natural paralizarnos cuando no vemos la totalidad de la foto de futuro, cuando no conocemos todos los parámetros y además sabemos que la tarea va a ser ingente.

Ahora bien…¿Cómo se come una vaca?

¡A cachitos!

Empecemos poco a poco. Una tarea cada vez, por pequeña que parezca. Tirando primero de un hilo, luego de otro, después del siguiente, aunque no veamos el final del túnel. Ahora toca centrarnos en el camino más que en la meta final. Vayamos día a día, semana a semana, confiando en el proceso.

Habrá veces que nos perdamos en el camino (¡Claro! es nuevo) o nos encontremos con obstáculos y también con buenas sorpresas que no podíamos ni imaginar, y por lo tanto no podíamos planificar.

En tiempos complejos, aprovechemos la oportunidad que la Vida nos brinda a todos los niveles (personal y profesional) para aprender a movernos en la incertidumbre, a surfear las olas que nos vengan con el equipamiento que tengamos cada uno/a.. En definitiva, a tomar conciencia del presente y fluir con él.

Hace 4 meses, creíamos que podíamos planificarlo todo y queríamos todo tipo de garantías. Al fin y al cabo, la Vida es incertidumbre, misterio y también posibilidades.

“No podemos posponer el vivir hasta que estemos preparados. El rasgo más característico de la vida es su urgencia- ‘Aquí y Ahora’- sin aplazamiento posible. La vida nos es disparada a bocajarro” (Ortega y Gasset)

Pues eso.

Feliz semana

 

 

¿Qué te cuentas?

“Todo lo que importa es el movimiento de este momento. Haz que sea importante, vital, que merezca la pena vivirlo. No dejes que se te escurra sin notarlo, sin usarlo”                                                                        (Martha Graham)

Como un tren arrancando después de una parada, lento y algo descompasado, pero ya en movimiento. Así vamos, poco a poco, entrando en un nuevo ritmo después de un “punto muerto” de meses. Si hay movimiento hay vida. Y si hay vida se abren posibilidades.

El arranque es un buen momento para reflexionar sobre la historia que queremos contar del viaje que iniciamos. Porque la narrativa que decidamos construir de esta nueva experiencia nos abrirá o cerrará puertas, posibilidades. O dicho de otra manera, la historia que (nos) contamos tiene poder sobre las realidades que creamos.

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Así que, a continuación te proponemos 3 preguntas que tal vez te puedan servir para tomar conciencia de las historias que te cuentas, las que no y las que quizás sería bueno empezar a contarte. La lectura que haces de lo que te sucede, de tus posibilidades, de tus recursos, tanto a nivel personal, como organizacional, como de Comunidad. Ya que formamos parte de diferentes sistemas y estos pueden tener diferentes narrativas.

Se trata de reflexionar sobre qué relatos son más funcionales, te son útiles para que las cosas salgan lo mejor posible en esta nueva realidad, en este nuevo movimiento en el que estás entrando:

  • ¿Qué historia necesito/necesitamos parar de contarme/nos porque ya no es útil o incluso es dañina en este momento?

En tus reflexiones, para detectar lo que te sirve o no puede que te ayude el siguiente filtro: ¿Qué prefieres, tener éxito o razón?

 

  • ¿Qué relato debería/deberíamos continuar contándome/contándonos o extenderlo a más gente porque resulta generativo y nos revitaliza a nosotros/as y a nuestra Comunidad?

“He/ hemos superado otras dificultades, haciendo…” , “Tenemos más posibilidades de salir con la fuerza de …”; “Soy/somos capaces de buscar nuevas vías, porque…”; “Si nos mantenemos constantes en …, va a salir bien.”, etc.

 

  • ¿Qué relato debería/deberíamos empezar a contar porque me/nos abre puertas a nuevas posibilidades, nos da fuerza o pone el foco en lo que podemos hacer mejor juntos?

“Ahora más que nunca…”, “Está en mis /nuestras manos…”, “Es el momento de  atrevernos a probar …. por loco que nos pareciese”; “Ahora mismo no sé hacerlo pero aprenderé…”; “Saquemos algo bueno de todo esto…”

 

Preguntas sencillas que nos pueden llevar a reflexiones profundas.

Si te interesa seguir indagando sobre el poder de nuestras historias, échale un vistazo al trabajo de la “Story Activist Mary Alice Arthur.

Feliz semana

Aprender Aikido

El Aikido arte marcial japonés, consiste en convertir la fuerza del enemigo en tu fuerza, en vez de luchar contra ella.

Algo así como “leer” la situación con una concentración absoluta y nutrirse de toda la fuerza existente, venga de donde venga, poniéndola a nuestro favor.                                     

Si supiéramos aplicar la filosofía del Aikido en las circunstancias actuales, quizás nos desgastaríamos menos, resistiendo y luchando por volver a lo “de siempre”, a aquello “tan bueno” que teníamos hace tres meses.

Ahora toca desarrollar nuestra Inteligencia Adapatativa (Aprender a vivir en los cambios constantes), porque aquello de- “Esa reflexión la haremos cuando tengamos más tiempo”– ha quedado atrás. En muchas organizaciones ya están elaborando y comunicando internamente cómo será la nueva realidad. Se han puesto manos a la obra para diseñar y marcar la nueva pauta (algunas involucrando a las personas en dicho diseño y otras no…ya conocéis nuestra opinión sobre la importancia que otorgamos a la cocreación para el éxito de cualquier cambio).

Y ya que las circunstancias nos obligan a tener que adaptarnos, convirtamos la ocasión en un momento de reflexión (pausada si posible); con una perspectiva constructiva; poniendo a nuestro favor todos los recursos, personas, energía e ideas de nuestra red.

Las buenas preguntas son el punto de partida para la reflexión, la emoción y el impulso creativo necesario para reorientar y/o poner en marcha acciones de transformación. Por ejemplo

  • ¿Qué queremos conservar en nuestra organización o en nuestra vida? (Aquello que ha sido exitoso, que funciona bien)
  • ¿Qué queremos/debemos dejar atrás, dejar morir, soltar en esta nueva etapa?
  • ¿Qué queremos/necesitamos incorporar? (para conseguir buenos resultados, para tener éxito)
  • ¿Qué es aquello que queremos/necesitamos transformar? (para alinearnos con una visión de futuro y unos valores)
  • ¿Qué estilo de liderazgo necesitamos desarrollar para todo ello?
  • ¿Con qué recursos contamos?

Hacerse las buenas preguntas uno/a misma es más difícil que encontrar respuestas porque requiere mirar la situación desde otro ángulo. En EQUILIA  es lo que hacemos cuando acompañamos a personas, equipos y organizaciones. Aportamos nuestra mirada externa y encontramos preguntas que llevan la semilla de nuevas respuestas.

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Feliz semana.

 

Mirar hacia dónde vamos

“Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en las personas el anhelo de mar libre y ancho”                                                                                                         (Antoine de Saint-Exupery)

Después de la Peste Negra de la Edad Media Europea, se dio una de las épocas más fértiles de la Historia: el Renacimiento. Algo así sucedió también en Dinamarca cuando se declaró en bancarrota en 1813. Durante los siguientes 40 años vivió una explosión de creatividad dando paso al nacimiento de una Era dorada. Son sólo algunos ejemplos.

La crisis actual, provocada por un virus microscópico, ha dejado en evidencia los signos de agotamiento del sistema que rige nuestras organizaciones, sociedades y vidas. Aún teniendo todos los elementos aparentemente en contra, queremos creer que estamos en otro de esos momentos históricos, donde necesitamos levantar la cabeza y atrevernos a mirar nuevos Horizontes.

Puede ser el momento para tejer una nueva red. Y para eso, personas como organizaciones, necesitamos inspiración, libertad de pensamiento e imaginación. Mucha… Creemos que, precisamente ahora, es necesario que las organizaciones reflexionen y definan su Identidad y su Propósito: ¿Para qué tenemos sentido, a qué queremos contribuir más allá de obtener beneficios económicos, qué impacto social y medioambiental queremos lograr, a través de qué valores…?

Como “filtro” en esta reflexión pueden servir los ODS mundiales (Objetivos de Desarrollo Sostenible https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/): ¿Cómo se liga el propósito de mi organización a esos ODS?

Un Propósito con significado, claro y compartido con todos sus grupos de interés es una fuerza motriz para cualquier organización para diferenciarse, reinventarse, conseguir reputación social y legitimidad. También puede aportar más claridad para dar respuesta a la nueva realidad ya que, como una brújula, fortalece y da coherencia a las acciones, servicios, políticas y decisiones de la organización.

Y lo mismo nos sucede a las personas, tenemos una necesidad de significado, de una causa que nos trascienda, de un por qué me levanto de la cama cada mañana. Reflexionar sobre nuestro propósito personal puede ser un ancla para ser fuertes en momentos de incertidumbre.

Os recomendamos un libro que ilustra muy bien todo esto: “Que mi gente vaya a hacer Surfde Yvon Chouinard. En él relata su historia y la de su compañía Patagonia Inc, y explica la filosofía que inspiró y todavía hoy sustenta la empresa después de tantos años.

Feliz semana.

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Futuro inmediato

“Cada mañana nos ofrece la posibilidad de elegir

desde dónde y cómo queremos vivir el día”

Recibo una llamada durante las dos primeras semanas del confinamiento:

  • ¡Hola! Soy el camarero del bar X al que sueles venir con tu amiga.
  • ¡¡Pero bueno, qué sorpresa!! Hoola.
  • En tiempos normales ni se me hubiese pasado por la cabeza llamar pero en estas circunstancias, he querido hacerlo para saber qué tal estás, enviarte ánimos y decirte que te cuides.

Esta llamada de teléfono inesperada y generosa, de un prácticamente desconocido, además de arrancarme una gran sonrisa me hizo sentir esperanza…esperanza en el ser humano.

Son muchos los detalles de solidaridad que estamos viendo y recibiendo estas semanas porque en esta crisis, al igual que en tantas otras a lo largo de la historia, está saliendo y saldrá lo mejor y también lo peor de las personas (no hay más que ver las redes sociales).

En nuestra mano está elegir con qué actitud afrontamos la nueva fase, llena de preguntas sin respuesta aun, que estamos a punto de comenzar. Nosotros/as decidimos qué pensamientos ponemos y alimentamos en nuestra mente.

Ahora mismo, ante tanta incertidumbre, nos parece necesario hacer esta elección consciente día a día, tanto por nuestra salud mental como por el bien de la comunidad en la que vivimos. Es tan fácil caer en el miedo y que se propague velozmente convirtiéndose en un virus aún más peligroso que el propio Covid-19…

No estamos diciendo que este ejercicio de confianza diario sea fácil (hay días mejores y peores). Tampoco significa negar el dolor y la dificultad de las circunstancias, ni ignorar los problemas que la crisis ha provocado en la sociedad y provocará durante tiempo. Nos referimos a la importancia de enfocar nuestra energía hacia una mirada generativa de futuro en vez de hacia lo que va mal o hemos perdido (las personas no se resisten al cambio sino a la pérdida que acarrea el cambio). Porque aquello en lo que centramos nuestra atención crece.

“El optimismo es la opción más útil en estas circunstancias” (W. Churchill)

Es más sano y poderoso centrarnos en las experiencias que nos inspiran que en las que nos traumatizan. Generar una imagen de futuro que nos dé fuerza, intelectual y emocionalmente, tiene más probabilidades de llevarnos a una acción positiva y a ampliar nuestras opciones. Si nos centramos en el miedo a lo que nos pueda suceder, nos empequeñece, limita nuestra visión y bloquea nuestra energía.

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Hacemos, pues, un llamamiento a construir entre todos/as una mirada apreciativa hacia adelante que nos dé sentido y esperanza. A transitar del “Yo” al “Nostros” para crear juntos el futuro que incluya riqueza cultural, generacional y todo el talento disponible. Y si alguien dice que es Utopía… ¿Por qué no?

Al fin y al cabo muchos de los derechos, oportunidades o servicios que gozamos y damos por hecho actualmente fueron Utopías en su día.

“Un cambio de paradigma ocurre cuando se plantea una pregunta en el paradigma actual que sólo se puede responder desde fuera de él” (Marilee Goldberg)

Feliz semana

Cultura de equipo virtual

“Sólo” un mes de confinamiento (¡a veces parecen siglos!) y ya nos hemos adaptado, como buenamente podemos, a trabajar y a convivir en realidades virtuales.

Tenemos reuniones de trabajo, webinars, quedadas con familia y amigos/as e incluso pintxo-pote a través de pantallas ¿No es fascinante la capacidad de adaptación que tenemos las personas?

Seguramente cuando termine el encierro apreciaremos más lo presencial, el contacto humano, ¡y qué bueno que así sea! Aquello que realmente marca la diferencia en los equipos y en las organizaciones más desarrolladas, es el factor humano y su cultura (su identidad corporativa, sus valores). Esa parte intangible de cuyo valor ahora somos más conscientes y echamos de menos.

Si bien, a priori, podíamos pensar que teletrabajar en equipo iba a ser algo puntual y que con empezar a manejar algunas plataformas virtuales sería suficiente, parece que el periodo va a ser bastante más largo de lo previsto. Por eso, creemos que el éxito del teletrabajo no va a tener tanto que ver con las herramientas virtuales, como con nuestra capacidad de extender y nutrir a distancia la cultura del equipo u organización.

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Necesitaremos hacer un ejercicio consciente de explicitar más lo intangible. No darlo por hecho. Para evitar malentendidos y/o que algún miembro se descuelgue del equipo.

¿Cómo hacerlo? Entendiendo que puede haber tantas fórmulas como equipos, a continuación proponemos 6 claves:

  1. Confianza, Transparencia y Organización: son valores fundamentales para un teletrabajo eficaz. Entre todos los miembros del equipo, podemos “traducir” estos 3 valores en comportamientos observables para un buen funcionamiento y coordinación a distancia. ¿Qué, concretamente, necesitaríamos para sentir que tenemos una buena organización y nos movemos en la confianza y transparencia en esta nueva manera de trabajar en equipo?

 

  1. Atención y escucha: estar “protegidos” detrás de la pantalla, donde se suele ver poco más que nuestra cara, puede abrir camino a la tentación de prestar atención a muchas cosas que no tienen nada que ver con la reunión/ sesión a la que asistimos virtualmente. Mirar los mensajes en el teléfono, responder rapidamente a un mail, dar indicaciones a un familiar de cómo hay que hacer alguna tarea doméstica, etc. Qué mas da si nadie se va a dar cuenta- podemos pensar. Pero, se nota. Se notará en el ambiente, en la dinámica y en el resultado que se consigue crear en el espacio virtual. ¡Estar presente puede ser una gran oportunidad para desarrollar nuestra escucha activa!

 

  1. Rol de facilitador/a: Designar una persona (puede ser rotativo) que modere el turno de palabra (absolutamente necesario en grupos medianos y grandes): encendiendo o apagando micrófonos, animando a las personas a que participen escribiendo en el Chat, lanzando preguntas etc.

 

  1. Humor: Incluir toques de humor o diversión, acordándolo previamente en equipo (puede que a todo el mundo no le guste o haga reír lo mismo que a ti): usar sonidos graciosos para ciertos momentos, emoticonos, imágenes de fondo, enseñar algún objeto/animal/planta que tengamos en casa, proponer algún juego/adivinanza/dibujo/movimiento que nos acerque de alguna manera…

 

  1. Check-in y Check-out: Aunque no estemos en la misma sala físicamente, abrir un breve espacio de diálogo al comienzo de la sesión para compartir cómo llegamos y/o algo reseñable desde nuestra última conexión en equipo; para hacer un pequeño ejercicio de centramiento o respiración de preparación para la tarea etc. Y lo mismo al finalizar la sesión – cómo nos sentimos y/o qué podríamos mejorar en la próxima sesión.

 

  1. Reto semanal o quincenal: Fijar algún reto semanal o quincenal en equipo y poder consultar el avance de las acciones día a día para motivarnos en la distancia. Escoger una o varias personas que alimenten el sentimiento de pertenencia, de equipo (¿no decían que la distancia es el olvido?): mensajes de ánimo, alguna video-llamada, compartir fotos o vídeos con algún significado especial para el equipo, proponer enlaces de interés ¡Se trata de mantener la llama encendida!

 

  1. ¿Cuál es tu super poder?: Descubrir y reconocer el super poder de cada miembro para teletrabajar en equipo ¿Qué es lo que cada miembro puede aportar a esta nueva manera de trabajar en equipo y seguir desarrollando nuestra cultura a distancia? ¡Seguro que descubrís talentos ocultos!

 

¡Os mandamos mucho ánimo a todos/as! Ya queda un poquito menos.

Feliz semana

 

Más allá de todo esto

“Nada es tan contagioso como el ejemplo, y nunca hacemos grandes bienes ni grandes males que no produzcan otros iguales” (François de La Rochefoucauld)

La realidad, una vez más, supera a la ficción. De un día para otro, nuestra vida, tal como hasta ahora la conocíamos, ha cambiado drásticamente. Al igual que aquellos marineros que se embarcaban en expediciones de ultramar, nos adentramos en mares desconocidos para todos/as.

Como en toda circunstancia nueva, desconocida, los miedos se nos pueden disparar, aparece el nerviosismo, llevándonos tal vez a reacciones o decisiones no muy afortunadas. Pero también, puede que salga lo mejor de nosotros/as mismos/as.

Vamos a aprender sobre la marcha, día a día, paso a paso. Vamos a cometer errores, muchos. Pero no es momento de críticas, porque desgastan, desunen, perdemos inútilmente energía necesaria ahora mismo. Ya habrá tiempo después de sacar conclusiones, aprendizajes y pedir responsabilidades.

Respiremos. Respiremos hondo varias veces para elegir conscientemente la actitud con la que queremos vivirlo y afrontarlo.

La noción de Comunidad, algo esquinada en la sociedad en la que vivíamos hasta hace unas semanas, resurge con fuerza. Porque todos/as estamos embarcados/as en la misma tormenta. Lo que le sucede al de al lado también me pasa o me puede pasar a mí (no importa el origen, el color de la piel, la orientación sexual o la clase social…).

En esta situación de confinamiento, de movimientos y libertades reducidas, puede que lo único que podamos decidir con total libertad…es ser ejemplo.

Está en nuestras manos el ocuparnos de nuestro bienestar individual y el de las personas que nos rodean; ser comprensivos/as; compasivos/as; amables y generosos/as durante el confinamiento y en el periodo incierto, y seguro duro, que se abrirá después. Cuidar y colaborar está en nuestras manos.

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Miryam (Muxotepotolobat) y Judith y Arrate (Equilia) siempre hemos creído en las colaboraciones, y a través de la nuestra queremos tejer Comunidad. Así que, con este post ¡lanzamos la cadena de colaboraciones por la Comunidad!

Si quieres tejer un eslabón de esta Cadena de Colaboraciones por la Comunidad puedes inspirarte en los siguientes pasos:

  1. Reúnete con alguna persona con la que te apetezca tejer para la Comunidad ¡Esto va de emocionarse juntos/as!
    • En nuestro caso: Muxotepotolobat y Equilia nos pusimos mentes-corazones- manos a la obra. Sencillamente, nos encanta juntarnos a soñar juntas.

2) Pensad conjuntamente en algo que os gustaría “regalar” a la Comunidad: una idea, una creación o acción y dadle forma concreta que sea fruto de vuestra colaboración. ¡Rienda suelta! Todas las creaciones son bienvenidas.

    • En nuestro caso: nos gusta escribir, dibujar sentipensares y, en estos momentos, sentimos la necesidad de crear Colectividad. Acción concretaà Escribir-Dibujar un post para las redes sociales proponiendo una cadena de colaboraciones que extienda por el mundo el sentimiento de contribución a la Comunidad.

3) Compartid en vuestras redes sociales vuestra obra conjunta para que se convierta en un eslabón más de la Cadena:

    • En una frase resume lo que habéis hecho o puesto en marcha
    • Añade #cadenadecolaboraciones por la #comunidad.
    • Indica tu ubicación.
    • Etiqueta a @muxotepotolobat y @Equilia para que podamos hacer el seguimiento de la expansión de esta cadena por el mundo

¿Quieres ver lo que hemos hecho nosotras? Descárgatelo aquí 

 

Remoto

De un día para otro. Así, de golpe, nos encontramos confinados en nuestros hogares con permiso para las salidas extrictamente necesarias. Por responsabilidad individual y para con nuestra Sociedad.

En esta situación a muchas personas se les ha pedido que teletrabajen sin haberlo hecho nunca antes, sin periodo de adaptación ninguno y sin las mejores condiciones para ello (niños/as en casa, falta de espacio o recursos tecnológicos, etc.). Por eso, nos gustaría aportar nuestro granito de arena, que es nuestra experiencia de muchos años en el teletrabajo, por si pudiera ayudar a alguien.

Si estamos empezando a teletrabajar en equipo:

Para mantener el buen desempeño y eficiencia, el bienestar de las personas y las relaciones sanas, nos parece importante, en estos primeros días de teletrabajo, dedicar tiempo a hablar y acordar en equipo:

  • Qué recursos tecnológicos y aplicaciones tenemos a nuestra disposición.
  • Qué tareas se pueden hacer a distancia.
  • Fijar los objetivos y los resultados esperados.
  • Decidir los mecanismos de seguimiento- entregables diarios/semanales, cuántas veces al día/semana reunirnos por video conferencia (Skype, Zoom etc. al comienzo nos parece conveniente que tengamos la posibilidad de vernos).
  • Dado que serán las primeras reuniones virtuales para muchas personas, acordemos también las técnicas para que éstas sean eficaces y ágiles (últimamente hay varios posts al respecto. Nos ha gustado éste en particular.
  • Echémosle creatividad y humor para organizar momentos de un tele-café en grupo, un tele-pintxo-pote

El teletrabajo puede ser un cambio muy drástico por lo que reservar unos minutos de esos encuentros online para conversar sobre cómo nos sentimos, qué necesitamos, para escucharnos y apoyarnos puede ayudar.

Los/las líderes y responsables tienen un papel especial para que nadie se sienta aislado y desconectado del equipo / empresa y su “presencia”/disponibilidad (por teléfono, mail, video-conferencia) será clave. Y también que todos/as hagamos un ejercicio consciente de flexibilidad y mucha comprensión al comienzo.

Aprender a teletrabajar a marchas forzadas puede ser una gran oportunidad para desarrollar la cultura del trabajo en remoto en algunos equipos y organizaciones y convertirlo en una medida de conciliación de la vida laboral y personal/familiar de cara al futuro.

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A nivel personal, para que este primer contacto con el trabajo desde casa no sea una experiencia “a no repetir nunca más”, hay muchos consejos que podamos encontrar en las redes; algunas importantes nos parecen estas:

Respetar rituales como vestirse para trabajar (y no quedarnos en pijama todo el día), marcar horarios de comienzo y fin del trabajo, organizar las tareas a realizar cada día…una especie de rutina. Separar bien las franjas de tiempo de trabajo de “otras actividades”. Dedicar un tiempo fijo (aunque sea por franjas breves) al trabajo y durante este tiempo centrarse. Un método que a muchos/as les parece eficaz, ante la repentida “libertad” (para no decir desmadre) del trabajo en casa, es el llamado “pomodorí”.

Organizar el trabajo no está reñido con trabajar en un entorno placentero, por ejemplo acompañarnos de música, ponernos un café en nuestra taza preferida…

Y para terminar…. en Equilia nos encanta ver que en esta situación crítica haya tantas personas que intentan aportar su granito de arena para que no caigamos en el desánimo, que con su humor, su creatividad, su generosidad, solidaridad, altruismo y apoyo mutuo nos están enseñando que estamos todos juntos en esto. Pongamos toda nuestra atención e intención en lo que nos une, en lo que queremos que crezca y prospere. ¡Juntos/as podemos!¡Vamos!