Las fuerzas ocultas.

Hace unos días una buena amiga me estuvo contando los problemas, complejos y dolorosos, que están teniendo entre los socios de su negocio, de los que forma parte.

Me comentaba que, echando la vista atrás y después de todo lo vivido, se da cuenta de que los propósitos de los miembros son distintos y las diferencias se han ido agrandando con el paso del tiempo hasta llegar a una situación insostenible: hay algunos que quieren dejar el negocio pero no acaban de hacerlo y otros que siguen motivados para quedarse pero no acaban de unir todas sus fuerzas en una única dirección.

Mi amiga propuso a las personas que quieren seguir hacer una reflexión colectiva para aclarar la misión y el propósito del negocio con el fin de unirse más y de empezar a “remar todos/as a una”, pero sigue sintiendo que existen temas más profundos.

Después de escucharle atentamente, le hice una pregunta:

–       Así que habéis definido vuestra misión y visión…muy bien…y ¿habéis identificado cuál es el Principio Rector de vuestro equipo?

–       ¿Principio Rector? – dijo ella- ¿Qué es eso?

El Principio Rector es un elemento constitutivo del equipo o sistema, es la fuerza principal que unió a las personas y que direcciona la acción en conjunto y garantiza el sentido de pertenencia.

Sin título

“¿Cuál fue la fuerza que os llevó a darle vida a la empresa y cuál es el hilo conductor que os ha traído hasta aquí?” Es la pregunta que cada miembro de un equipo debería hacerse para descubrir esa esencia que lleva en su fuero interno.

El principio rector no se define (como la misión, visión y valores),  se identifica. Se trata de un nivel más profundo, más relacionado con lo emocional.

Es, pues, esa energía original, aunque sea inconsciente (no pensemos que sólo pueden ser fuerzas bonitas, nos pueden mover también fuerzas oscuras tanto personalmente como en el trabajo), que unió al equipo, que nos permitió afrontar retos, momentos duros y éxitos y que hace que continuemos juntos en el presente.

Identificar el Principio Rector del equipo y conectarse con el mismo es un magnífico ejercicio sistémico que permite a las personas del sistema (cualquier sistema, puede ser también el familiar) traer a un plano consciente y visualizar las estrategias y energías que mueven al equipo y que nos aglutinan.

En nuestra experiencia, las sesiones donde trabajamos el Principio Rector, son especiales, significativas en los procesos de desarrollo de equipos ya que estos se conectan con esa fuerza profunda y se crean condiciones propicias para reflexionar después sobre la misión, visión y valores del equipo de manera alineada.

Aquí van algunos ejemplos de Principio Rector identificados en equipos:

  • “Lo que nos mueve es el dinamismo que alimentamos a través de la formación / aprendizaje continuo, responsable y con sentido”.
  • “Lo que nos rige es la búsqueda de un futuro con sentido juntos a través de un modelo cooperativista”.
  • “La amistad y el cuidarnos mutuamente”
  • “La seguridad y confianza nos unió y sigue siendo nuestra fuerza de vida”.

Recomendamos leer el trabajo de Jan Jacob Stam y de Katia del Rivero sobre el Principio Rector (Governing Principle).

Y tú, ¿te has parado a pensar cuál es el Principio rector de tu equipo? ¿de tu familia? ¿de tu pareja?

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